¿Es Jesús Dios? Lo que dice Juan 1 (y por qué importa)
Si acabas de conocer a Jesús y alguien llama a tu puerta para decirte que no es Dios, esto te interesa. Abrimos juntas Juan 1 y vemos con calma lo que dice de verdad.

En seis pasos
La buena noticia
que cambia vidas
«Evangelio» quiere decir buena noticia. No es una lista de normas ni una religión para gente buena: es lo que Dios ha hecho por ti en Jesús. Te lo cuento en seis pasos, con la Biblia abierta.
No eres un accidente. Dios te hizo a su imagen, con un valor que no depende de lo que tengas, de lo que hagas ni de cómo esté tu cuerpo. Y te ama con un amor que se entrega.
«Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó.»
Génesis 1:27
«Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.»
Juan 3:16
Algo se rompió. Todos hemos vivido a nuestra manera, de espaldas a Dios: en lo que hacemos, en lo que decimos y en lo que dejamos de hacer. Eso es el pecado, y nos aleja de Aquel que nos dio la vida.
«…por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios.»
Romanos 3:23
«…pero vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios…»
Isaías 59:2
La consecuencia del pecado es la muerte: una separación de Dios que ningún esfuerzo humano puede salvar. Ser más buenos, más religiosos o más constantes no basta para cruzar esa distancia.
«Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.»
Romanos 6:23
Aquí está la buena noticia. Jesús, el Hijo de Dios, vivió la vida que nosotros no podíamos vivir, murió en la cruz en nuestro lugar y resucitó al tercer día. La distancia que no podíamos cruzar, la cruzó Él.
«Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.»
Romanos 5:8
«…que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras.»
1 Corintios 15:3-4
La salvación no se gana: se recibe. No tienes que esperar a ser mejor persona ni a tener la vida en orden. Dios te la ofrece gratis, porque Jesús ya lo pagó todo.
«Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe.»
Efesios 2:8-9
Un regalo se recibe. Arrepentirse es darle la vuelta a la vida y volver a Dios; creer es confiar en Jesús y en lo que hizo por ti. No hace falta entenderlo todo: basta con acudir a Él tal como estás.
«…arrepentíos, y creed en el evangelio.»
Marcos 1:15
«…que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo.»
Romanos 10:9
«Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios.»
Juan 1:12
Si algo de esto ha tocado tu corazón, puedes hablar con Dios ahora mismo, con tus propias palabras. No hay una fórmula: lo que importa es lo que hay dentro. Por si te ayuda, algo así:
Señor Jesús, sé que te he dado la espalda y que no puedo salvarme sola. Creo que moriste por mí y que resucitaste. Te pido perdón y te recibo en mi vida. Gracias por tu regalo. Enséñame a seguirte.
Del blog
Si acabas de conocer a Jesús y alguien llama a tu puerta para decirte que no es Dios, esto te interesa. Abrimos juntas Juan 1 y vemos con calma lo que dice de verdad.
El 31 de octubre de 1517 un monje clavó unas hojas en la puerta de una iglesia y la Biblia volvió a hablar alto. ¿Qué se recuperó aquel día y por qué te sigue importando a ti hoy?
El evangelio no es una norma ni una religión más: es la buena noticia de lo que Jesús hizo por ti. Te lo explico de forma sencilla.